6 claves para preparar tu vehículo durante el verano

Aquí se dan algunos consejos para preparar sus coches por las altas temperaturas

Llega el calor, los días se alargan y se aproximan las vacaciones, una de las épocas del año en las que más utilizamos nuestros vehículos, ya sea para viajar largas distancias o para realizar escapadas a la playa o en la montaña.

Lo que mucha gente no sabe es que durante los meses de verano se concentran gran parte de las problemáticas asociadas a la mecánica, y por ello es importante realizar un buen mantenimiento periódico efectuado por profesionales, pero tambien efectuar pequeñas comprobaciones que podemos hacer nosotros mismos .

A continuación detallamos algunos de los elementos a revisar durante los meses de más calor.

Estado de los neumáticos

Los neumáticos son uno de los elementos de seguridad más importantes, y son sensibles al cambio repentino de temperatura.

Es muy necesario comprobar que tienen la profundidad mínima requerida (1’6mm) y efectuar comprobaciones periódicas de la presión de los mismos, como mínimo una vez al mes.

Comprobar el nivel de los líquidos

Comprobar también el estado de los líquidos y su nivel, en especial los del aceite, los del limpia parabrisas, líquido de frenos y de la dirección asistida, y rellenarlos si es necesario ya que las altas temperaturas pueden incidir en la evaporación de los líquidos del coche.

Sistema de climatización

Los meses más calurosos del año son los que más utilizamos los sistemas de refrigeración como aire acondicionados y climatizadores.

Conviene comprobar que la potencia y efectividad de los sistemas de climatización es correcto, y en caso de parecernos insuficiente, es necesario llevar el vehículo al taller para efectuar una recarga del sistema de climatización.

Además, es muy recomendable limpiar o cambiar, si es necesario los filtros de aire y polen cada año o 15.000 kilómetros.

Revisar el sistema de frenado

Prácticamente todos los coches disponen de un sistema de frenos de disco.

Este tipo de frenos detienen el coche a partir de la fricción de las pastillas de freno con el disco, que soportan temperaturas elevadas.

Unos frenos ya desgastados acusan mucho el aumento de la temperatura ambiental, lo que les puede hacer perder efectividad en los meses más calurosos de verano.

Vigilar la temperatura del motor

Uno de los grandes peligros del verano es el sufrir un sobrecalentamiento del motor. Hay que vigilar que el motor no supere -o no lo haga demasiado- los 90 grados de temperatura, y sobre todo que no llegue a la zona roja.

Si detectamos que el motor se esta calentando mucho, un truco muy válido es poner en marcha al máximo la calefacción para evitar averías más graves.

Aparcar en la sombra y lavar el coche a menudo

Aunque es complicado en épocas veraniegas es muy conveniente aparcar el coche en zonas sombrías para mantenerlo fresco.

Por último, lavar el coche una vez a la semana -preferentemente a mano- es importante para mantener en buen estado la pintura del coche y eliminar la suciedad que se acumula en la carrocería los meses de verano, cuando la actividad de pájaros e insectos es más intensa.

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