6 formas de reparar un pinchazo (y no siempre se precisa de un gato)

La rueda de repuesto es tan esencial como las otras, pero no siempre necesitas utilizarla en el caso de urgencia. Aprende a manejarte en una situación comprometida.

En los comienzos de la automoción los coches tuvieron compartir caminos con carros y caballos. Los clavos de las herraduras hacían del pinchazo algo habitual, y de este modo nació la rueda de repuesto. La primera marca en incorporarla a bordo fue Rambler, a principios del siglo veinte. Desde ese momento, la quinta rueda ha sido una necesidad, después una obligación y por último solo una alternativa.

Actualmente, la normativa de tráfico solamente exige que llevemos un sistema que nos permita después de un pinchazo. Ya sea un neumático o simplemene un kit de reparaciones.

Si acabas de pinchar, ya sabes, ponte el chaleco reflectante ya antes de salir del coche. Señala tu ubicación con el triángulo y saca el gato (o  no necesariamente). Vas a reparar un pinchazo y te ayudaremos.

¿QUÉ OPCIONES HAY PARA SOBREPONERTE A UN PINCHAZO?

En el momento en que te ocurra, puedes tener múltiples opciones en tu vehículo. Todas van a depender de lo que el fabricante del vehículo haya incorporado de serie en tu modelo. Estas son las opciones, y con 4 de ellas no precisas usar el gato.

1.UNA RUEDA IGUAL

La llamada quinta rueda. Tiene la misma forma, volumen y altura que las demás, con lo que solo hay que montarla y listo. Cada vez son menos las marcas que incorporan estas ruedas por cuestiones económicas y de espacio. Para el usuario que sepa usar el gato es la opción mejor. Le permite seguir circulando normalmente y sin limitación  de kilometraje y velocidad.

Como punto en contra, suele suceder que si la hemos usado se nos olvide facilmente llevar a arreglar la rueda pinchada. Con lo que si volvemos a pinchar es posible que no la tengamos disponible. También hay que acordarse de revisar la presión de vez en cuando, igual que con las otras.

2. UNA RUEDA DE EMERGENCIA

Conocida como ‘de galleta’. Acostumbra a ser de un tamaño menor, menos gruesa que las otras y con materiales menos resistentes con lo que tiene un límite tanto de uso como de velocidad. Estos datos aparecen en la rueda, pero por lo general son 80 km de distancia como máximo y una velocidad que no supere los 80 km/h.

Debido a la inestabilidad que supone la diferencia de esta rueda con las otras 3, si se alcanza mayor velocidad, puede afectar  peligrosamente a la estabilidad del vehículo, sobre todo en la frenada. Por tanto esta rueda solo nos servirá para llegar al taller y poco más.

Como ventaja, ocupa poco sitio en el maletero y pesa menos a la hora de montarla. El inconveniente (además de que te fuerza a usar el gato) es que hay que reparar o bien sustituir la rueda dañada lo antes posible si vamos a hacer más Kilómetros de lo que nos admite la rueda de galleta.

3. UN KIT DE REPARACIONES

Es la mayor tendencia de la industria en nuestros días, ya que permite la disponibilidad total del maletero, economizar en los costes y dar cierta comodidad a la hora enfrentarse a la reparación temporal del pinchazo.

Este kit se compone de una llave para desmontar la válvula de la rueda, una válvula nueva, un líquido o bien espuma química selladora para el pinchazo y un compresor para hinchar la rueda.

El procedimiento se supone que es fácil, si bien hay que estar seguro de que el líquido ha hecho su trabajo antes de regresar a la carretera. Al igual que la rueda de emergencia, no podremos circular a más de 80 km/h ni llegar mucho más lejos del taller. Lo malo es que no sirve en el caso de pinchazo o bien si el orificio del pinchazo es demasiado grande.

4. EL KIT CASERO

Hay un procedimiento también extendido para reparar momentáneamente un pinchazo sin quitar la rueda: se trata del llamado método de la mecha. El kit se vende en tiendas de repuestos de automóviles y consiste en un trozo de cuerda impregnada en pegamento rápido resistente, que se introduce en la rueda aumentado el tamaño del agujero y que sella la salida del aire, igual que un parche. Aquí puedes ver de cómo se hace, aunque no siempre se dispone de todo cuanto señala.

5. RUEDA ‘RUN-FLAT’

Llamados antipinchazos (aunque también se pinchen), se trata de neumáticos especiales con refuerzos en los laterales de las llantas que les dejan continuar circulando después un pinchazo sin que la rueda se quede totalmente en el suelo. Al igual que en los casos anteriores solo podremos ir a un máximo de 80 km/h y hay que cambiar la rueda a los pocos kilómetros.

El inconveniente es que por ley estamos obligados además a llevar por lo menos un kit de reparaciones en el vehículo, aunque en este caso así no sirva para nada. Esta tipo de rueda es de origen militar y es tan sofisticada que solo la incorporan coches de alta gama, y suelen llevar sensores que indican la presión y su estado en todo momento.

6. EL ÚLTIMO RECURSO, LA GRÚA

O bien el primero, según te apañes con estas cosas. Si tu aseguradora te facilita ayuda en carretera, lo mejor es llamar a la grúa. Tanto si es para cambiar la rueda como si es para aplicar el kit de reparaciones. Incluso a veces no queda más remedio pues el kit no es suficiente para tapar el agujero o porque se nos olvidó hinchar la rueda de repuesto.

 

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¿Y CÓMO SE CAMBIA UNA RUEDA? (NO ES TAN DIFÍCIL)

Lo de cambiar una rueda es como freír un huevo, hace falta un poco de habilidad, pero está al alcance de todo el mundo. La primera cosa que hay que hacer es ponerse el chaleco reflectante para salir del coche, después poner el triángulo señalizador a fin de que te vean y no te lleven por delante. Lo demás es más fácil.

Pasos a seguir:

  • Asegúrate de que el vehículo está en una superficie plana y estable, sin arena, barro, agua, etcétera.
  • Encuentra los tornillos del neumático afectado. Generalmente están debajo el tapacubos, si es una rueda de llanta de acero o hierro. Recuerda que los tornillos del embellecedor son únicamente decorativos. Si es una rueda de aleación están a la vista.
  • Busca y prepara el gato ascensor, la llave de tubo o de vaso para las tuercas y la rueda de repuesto. Si tienes tornillos de seguridad saca También su llave correspondiente.
  • Afloja los tornillos antes de levantar el vehículo con el gato. Si ves que cuesta mucho, lo mejor es apoyar un pie de forma directa en la llave y cargar el peso del cuerpo sobre ella. Recuerda que para aflojar es en sentido opuesto a las agujas del reloj.
  • Tras aflojar los tornillos, encuentra las pletinas del chasis que sirven para colocar el gato. Hay 4, una cercana a cada rueda. Si lo precisas, utiliza para esto el manual del vehículo. Coloca el gato y eleva el vehículo hasta  que la rueda quede en el aire.
  • Quita los tornillos y sustituye la rueda. Vuelve a poner los tornillos apretándolos con la mano hasta que puedas.
  • Baja el vehículo con el gato y, cuando la rueda esté en el suelo, aprieta los tornillos con fuerza con la llave de paso. Nuevamente, si es preciso, emplea tu peso para apretarlos mejor, esta vez en exactamente el mismo sentido que las agujas del reloj.Procura que todos los tornillos reciban exactamente el mismo apriete.

 

Como consejo adicional

es bueno llevar en el vehículo algún tipo de tela o manta que puedas tirar al suelo y así no te manches cuando cambias la rueda, especialmente si debes regresar a la oficina sin llegar tiznado de negro. Asimismo es bueno llevar un par de guantes de trabajo, ya que quitarse la grasa de las manos no es fácil. Si no tienes una tela, puedes emplear el parasol como alternativa.