Las 500 millas de Indianápolis, la competición de motor más popular de los Estados Unidos

Repasamos los 108 años de historia de las 500 millas de Indianápolis, una carrera de leyenda

Las 500 millas de Indianápolis, la competición de motor más popular e importante de los Estados Unidos.

Esta mítica carrera se corre cada año en el trazado llamado Indianapolis Motor Speedway, con circuito oval de 2,5 millas de longitud y que tiene el récord de ser el equipamiento deportivo más extenso del planeta.

Los pilotos deben completar 200 vueltas al trazado para completar las 500 millas de Indianapolis

El circuito de Indianápolis fue construido en 1909, y ese primer año ya se celebró la primera carrera en el recinto, el circuito aún no estaba asfaltado y era de grava y quitrà, que durante los primeros años estaba proyectado a 100 vueltas (o 250 millas).

Con la gran cantidad de accidentes, muchos de ellos mortales, hizo que durante los primeros años fuera habitual que las carreras tuvieran un recorrido total de 235 millas.

La primera vez que se instauró la distancia de 500 millas fue en 1911, ante más de 80.000 espectadores que llenaban las gradas y convirtieron las 500 millas en la competición más popular de Estados Unidos.

El éxito de la carrera obligó a los organizadores a limitarla a tan sólo 33 participantes por motivos de seguridad.

La carrera se ha disputado siempre el último fin de semana de mayo, aunque se puede suspender o posponer en caso de lluvia o condiciones atmosféricas adversas.

El francés Jules Goux, al volante de un Peugeot, fue el primer extranjero de ganar en Indianapolis en 1913, victoria que repetiría su compatriota René Thomas al año siguiente con el mismo coche.

Jules Goux, al volante de un Peugeot.

En 1914 se impuso el italoamericano Ralph DePalma, al volante de un Daimler (actual Mercedes-Benz).

 

Durante los años 20 y 30, las 500 millas fueron dominadas por los constructores e ingenieros estadounidenses Miller y Offenhauser, que batieron varios récords de velocidad y victorias en el trazado oval.

No en vano los coches de Offenhauser ganaron consecutivamente durante 18 años en Indianápolis, entre los años 1947 y 1964.

El único fabricante europeo que tuvo éxito en Indianápolis en el periodo de entreguerras fue la italiana Maserati, que consiguió imponerse en las ediciones de 1939 y 1940 con el piloto estadounidense Wilbur Shaw al volante.

La siguiente victoria de un fabricante europeo tuvo que esperar 38 años, ya que no fue hasta 1978 cuando la británica Cosworth construyó un motor capaz de imponerse a las 500 millas.

Entre los años 1950 y 1960 las 500 millas de Indianapolis fueron puntuables para el campeonato del mundo de Fórmula 1.

El primer piloto extranjero de ganar en Indianápolis después de la Segunda Guerra Mundial fue el escocés Jim Clark al volante de un monoplaza con chasis Lotus y un motor Ford en 1965.

El año siguiente, el inglés Graham Hill volvió a llevarse la victoria por el Reino Unido, pero hubo que esperar hasta 1989 para ver otro extranjero Emerson Fittipaldi en lo más alto del podio de Indianápolis .

 

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