El primer eléctrico de Seat cumple 25 años

Los de Martorell fabricaron su primer coche eléctrico para los Juegos Olímpicos de Barcelona 92

 

Fue el resultado de uno de los requerimientos del Comité Olímpico Internacional (COI): el COI quería que los vehículos que seguían los atletas en las pruebas de atletismo (marcha, fondo, maratones, etc.) no fueran contaminantes.

Era necesario,  un vehículo de cero emisiones que mostrara al mundo la capacidad técnica de la industria local y los valores y la imagen de la capital catalana.

Seat Toledo eléctrico / Seat

 

Seat recogió la demanda del COI y preparó una versión cien por ciento eléctrica del Toledo, su berlina estrella en 1992.

Ese coche olímpico, llamado Toledo Eléctrico Olímpico, fue diseñado y producido en pocos meses por el equipo técnico de la planta de Martorell y tuvo el honor de ser uno de los últimos relevos de la antorcha olímpica.

El primer eléctrico de la historia de Seat fue desarrollado deprisa en Martorell, y tuvo un buen funcionamiento

Las prestaciones del primer coche eléctrico de Seat no eran muy brillantes: disponía de un motor de corriente continua de tan sólo 20 caballos de potencia alimentado por unas baterías de plomo que pesaban más de 500 kilos. Su punto de recarga era un enchufe convencional de 220 voltios situado en la calandra del coche.

Punto de recarga / SEAT

Como resultado de ello, el coche olímpico tenía una autonomía de 60 kilómetros y la velocidad punta no superaba los 100 kilómetros por hora, prestaciones modestas pero más que suficientes para hacer el seguimiento de una maratón, por ejemplo.

Aún hoy se conserva una unidad del Toledo Eléctrico Olímpico en el museo histórico de la marca en la Zona Franca de Barcelona.

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