Tesla Model S 100 D, jaque mate

Ha sido probado el Tesla Model S, el coche que ha dado la vuelta todo el segmento de las berlinas deportivas de lujo

Probablemente nadie más que Elon Musk creía en el éxito comercial de una berlina totalmente eléctrica en un segmento donde los fabricantes ‘premium’ tradicional gobernaban con mano de hierro desde hace muchas décadas.

Pero contra todo pronóstico el Modelo S no sólo ha convencido a los compradores de alto nivel adquisitivo: también ha obligado a los fabricantes tradicionales a acelerar sus programas de electrificacion de su gama.

Pude probar el 100 D, la versión con más autonomía de toda la gama de Tesla. Este versión 100 D alcanza los 613 kilómetros de autonomía, 25 más que la versión prestacional P100 D, con la que comparte las baterías de 100 kWh. Aunque Tesla nunca lo ha confirmado oficialmente, la potencia combinada de los dos motores eléctricos del Modelo S -cada uno actúa sobre un eje motriz- supera los 700 CV de potencia tradicionales.

Un interior de lujo

El Modelo S no tiene nada que envidiar a ninguna berlina ‘premium’, ni por calidades de los materiales empleados (con abundancia de cuero, piel y ante, inserciones de aluminio o madera de gran calidad), por supuesto, por el gran arsenal tecnológico utilizado, donde destaca:

La gran pantalla táctil central de alta resolución de 17 pulgadas, la conexión gratuita a Internet con radio, conexión a Spotify, Google Maps y varios navegadores, los tiradores integrados en la carrocería, la cámara trasera de alta resolución o el sistema de iluminación interior -Luces de cortesía- con leds oscurecidos.

Cuadro mandos Modelo S

Además los asientos son realmente cómodos y ergonómicos, y las plazas traseras son suficientes para acomodar, sin problemas, a dos adultos sin ningún tipo de problemas (meter un tercer ocupante es posible, pero no con los mismos estándares de calidad).

Detalle pantalla central

Todos los asientos disponen de calefacción y regulación electrónica, y además dispone de una tercera hilera opcional para acomodar hasta dos niños en sillitas a contramarcha.

La lista de gadgets pensados ​​para hacernos aún más agradable la experiencia al volante (o no) es extensa, e incluye un sistema de sonido Premium con 11 altavoces y un filtro de aire HEPA capaz de resisitir un ataque bacteriológico.

Además, a diferencia de cualquier competidor, el Modelo S ofrece casi 900 litros de capacidad repartidos en los maleteros delantero (espacio aprovechable al no haber un motor tradicional) y posterior, una cifra que no puede igualar ningún vehículo convencional.

¿Quién quiere dejar de conducir?

A estas alturas todos sabemos que los Tesla disponen del sistema de conducción autónoma Autopilot gracias a las cámaras y sensores repartidas por el vehículo, y que puede circular, sin problemas, sin intervención humana (otra cosa es que la legislación actual lo permita).

Pero lo que personalmente me costo entender es quien puede querer dejar de conducir disponiendo de un coche de más de 700 CV de potencia, entrega del par inmediata, capaz de esprintar de 0 a 100 en 4 segundos y con un insuperable sistema de tracción integral con reparto vectorial electrónico y automático. De entrada os aseguro que os costaría bastante activar la Autopilot, y no por miedo, si no por la adicción que le generará este coche una vez está al volante.

Una de las cámaras del Autopilot de Tesla

Gracias al hecho de alojar las baterías sobre el chasis del coche, el Modelo S tiene un centro de gravedad extremadamente bajo. Esta peculiaridad, sumadas a la gestión de la tracción integral, la anchura del coche y su batalla lo hacen sorprendentemente efectivo, manteniendo la tracción y la seguridad del coche en cualquier momento, velocidad o condición atmosférica.

Ahora bien, esto también hace que sea prácticamente imposible hacer derrapar o sobrevirar el coche, ya que aunque podemos personalizar la altura de la carrocería, la gestión del motor o la rigidez de las suspensiones, no podemos desactivar el sistema de tracción integral.

De acuerdo, el Modelo S es el coche más seguro de la categoría y sus compradores difícilmente quieren ir a ‘driftejar’ en el polígono industrial más cercano, pero quizás un punto de mayor deportividad habrían convertido el modelo S 100 D en el coche definitivo y polivalente para cualquier tipo de conductor.

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